U F Art - Usable Functional Art - Ernesto Oñate

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2 U F Art - USABLE FUNCTIONAL ART


…Utilizo la madera en mis obras como expresión de vida, de amor por la naturaleza, de respeto por cada una de las formas diferenciadas de ésta y de admiración por su infinita armonía… (¿De madera o de árbol?).
Obras inspiradas en la diversidad de ciudades cosmopolitas como TORONTO...
…en la diversidad cultural de los pueblos, regiones y países que conforman el continente europeo,
en la diversidad de estilos, tendencias, ismos y experiencias personales desarrolladas en el arte del s. XX,
en la rareza y riqueza de la maravilla de cada uno de los ecosistemas naturales de nuestro planeta
y en la enriquecedora visión de cada punto de vista de cada persona que participa en la evolución de este nuevo mundo global.
CRISOL que mezcla, combina y une lo ancestral y lo nuevo, en busca de nuevas emociones de felicidad.





Obras creadas con maderas nobles.
Desde la concepción de la idea, la concreción en el proyecto, la elección de los materiales, la selección de los talleres que intervienen, la dirección y la supervisión del proceso hasta el montaje final, estas obras son un trabajo personal de Ernesto Oñate.

Utiliza maderas nobles: Palo Ferro, Palo Rojo, Zebrano, Wengué y Ébano de Macasar, elegidas por la gran belleza de sus vetas, su calidad y el contraste entre ellas. Metáfora de la diversidad.
Ernesto implica a cada persona que forma parte del proceso en una constante mejora del resultado, que supera paso a paso la idea inicial.
El resultado final de cada obra es bello y elegante por su diseño, los materiales y el acabado.
Una se siente fascinada por estas PIEZAS ÚNICAS al contemplarlas una y otra vez.
-   Antonia Marín Carmona

Conversaciones
sobre arte, comunicación y #conciencia


Form follows function, el mensaje a la idea
Si ya tienes la idea, ¿qué deseas hacer con ella?, ¿qué sentimiento deseas forjar?
La composición plástica es el arreglo de ingredientes con capacidad de transmitir qualia que, más allá de conceptos convencionales, expresen la idea inefable que, aun estando en la mente del artista, no cesa de emanar desde su alma.
Vitrubio en De architectura afirma que una estructura debe ser sólida, útil y hermosa.
Louis Sullivan acota esos tres principios diciendo (1896): “Ya sea el águila en pleno vuelo o la flor de manzano abierta, el incesante trabajo de los caballos, el cisne alegre, la ramificación del roble, el arroyo que serpentea en su base, las nubes a la deriva, sobre todo el sol que surca, la forma siempre sigue a la función, y esta es la ley. Dónde la función no cambia, la forma no cambia. Las rocas de granito, las colinas siempre inquietantes, permanecen durante siglos; el rayo, viene, toma forma, y muere, en un abrir y cerrar de ojos.
Es la ley que prevalece a todas las cosas orgánicas e inorgánicas, de todas las cosas físicas y metafísicas, de todas las cosas humanas y todas las cosas sobrehumanas, de todas las verdaderas manifestaciones de la cabeza, del corazón, del alma, que la vida es reconocible en su expresión, esa forma siempre sigue a la función. Esta es la ley.”
Picasso dice en las declaraciones hechas a Marius de Zayas en 1923, que se publicaron en la revista The Arts (NY) en mayo de ese año: En el arte no basta con intenciones… Lo que cuenta es lo que se hace y no lo que se tenía la intención de hacer”.
En arte, cualquier idea vale, cualquier intención de antemano vale, para crear una composición plástica que impacte fascinando y embargue de emoción. La idea que se quiere transmitir y la intención de su impacto son la función para la que hay que crear una forma, el cuerpo del mensaje, la expresión, que llevará implícitos unos principios compositivos; los principios que determinarán que pueda ser arte, que el arte suceda.
¿Qué nos fascina, siempre, de un rayo? El potencial de su carga eléctrica, no. Tampoco saber cómo y por qué se produce. Nada que tenga que ver con su función. Nos fascina y nos conmueve su aparición inesperada en el suspense silencioso de su espera, la luminosidad zigzagueante, la velocidad de su movimiento, los cambios de dirección imprevisibles describiendo una trayectoria desconocida, su fugacidad, y al final, el estruendo sobrecogedor de su trueno. ¿Dónde se encuentran los qualia que encuentran paralelismo con la obra de arte? No es en la idea (función), sino en la forma.
Los principios compositivos, que conducen la composición plástica a su impacto como obra de arte, son un conjunto de normas o directrices que, fundamentalmente, intervienen en la intención de crear armonía.
La unidad es la calidad de totalidad, el fin último de la composición, que se logra mediante la aplicación de los principios compositivos a los elementos que la forman. Es el principio del orden estético, que se logra en la ordenación de los elementos, en las relaciones entre estos, con la ponderación (equilibrio) de las fuerzas que se generan en estas relaciones.
La variedad (riqueza) es la calidad de estar compuesta por diferentes formas, tamaños, colores, texturas, contrastes, énfasis, etc., que da interés al diseño y enriquece el concepto de la composición plástica.
El equilibrio es la organización de los elementos (objetos) que controla que ninguna parte del conjunto de elementos domina sobre el resto. La simetría y la composición radial son los recursos más obvios en este sentido; también se alcanza con asimetrías y balances.
La proporción es la relación entre los tamaños de los diferentes elementos (objetos) de la composición.
Los contrastes son las diferencias, de formas, tamaños, colores, texturas, etc., entre los diferentes elementos (objetos) de la composición.
Consonancia es la relación de conformidad o correspondencia que tienen algunas cosas entre sí.
Disonancia es la falta de la conformidad o proporción que naturalmente debe tener algo. Es la percepción de estar fuera de razón.
Los patrones rítmicos son las secuenciaciones en la disposición de los elementos (objetos).
Armonía es el equilibrio de las proporciones entre las distintas partes y propiedades de un todo. Su resultado siempre connota belleza.
El movimiento, que guía el recorrido de la mirada  del espectador, es causado por la disposición de los distintos elementos (objetos), bajo las normas de los principios compositivos.
La idea que se quiere transmitir y la intención de su impacto son la función para la que hay que crear una forma, el cuerpo del mensaje, la expresión, que llevará implícitos los principios compositivos que determinarán que pueda ser arte, que el arte suceda.
-   Ernesto Oñate


La armonía como leitmotiv
Marcel Duchamp, en Rueda de bicicleta, no cogió un ancla para componer su obra, sino una rueda de bicicleta dispuesta para hacerla girar, influido por el Movimiento Futurista, que idealiza la velocidad como icono del futuro. Tampoco utiliza un taburete cuadrado, sino uno redondo en armonía con la rueda, aunque sea de cuatro patas.
También utilizó dualidades: en los materiales, madera en el taburete y metal en la rueda; en la composición, sugiere la obra y su pedestal, rueda y taburete; y en los usos previos de ambos elementos, para moverse y para estar sentado; que según la teoría del Yin y el Yang representan, o son, fuerzas opuestas que se unifican en armonía.
¡Parece que sí hay algunas armonías entre los elementos de esta obra, en los materiales y en los  contextos de la obra y del momento!
Albert Rabenstein dice que “La armonía es el arte del vínculo”.
El arte se constituye de relaciones compositivas de acuerdo a leyes de armonía que no son otra cosa que el lenguaje del artista.
Elogio:
Es la alabanza de las cualidades y méritos de alguien o de algo.
Armonía:
Es la proporción y correspondencia de unas cosas con otras en el conjunto que componen.
Utopía:
Es el plan, proyecto, doctrina o sistema deseables que parecen de muy difícil realización.
Es la representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano.
La utopía de la armonía
Parece que construir una sociedad global en armonía, consigo misma y con el planeta, sea una utopía. Y sí que lo es cuando se ponen por delante las ideas, tanto de luchar, como de transgredir. Porque la clave está en la individualidad, en participar individualmente, con juicio crítico sobre uno mismo, en estar en armonía con la sociedad y con el planeta.
La clave está en liderar la creatividad propia, habiendo comprendido que convertirse en líder es la elección más trascendente que uno puede tomar. Las acciones de luchar y transgredir deben sustituirse por la acción de cuidar desde la individualidad.
Cuando uno se convierte en su propio líder, descubre que el verdadero liderazgo no es dirigir a los demás, sino tener la capacidad de descender a los niveles en que es posible ayudar al semejante; ni la búsqueda de elogios de multitudes, sino  la búsqueda de armonías con la sociedad y con el planeta.
La búsqueda del elogio está en la cultura de la competición y de la lucha. Es hora de que los líderes comprendan que es hora de cuidar, es hora de la gran utopía de la armonía.
El artista debe emplearse en crear, continuamente nuevos lenguajes fascinantes, que cautiven, como lo hacen los ritmos y las melodías en la música, para que la armonía se convierta en el leitmotiv de la vida, de la convivencia y de los usos del planeta.
-   Ernesto Oñate


Potencialidad creadora
 
La especie humana es un SER CREATIVO. Las personas, en esencia, somos energía creadora, potencialidad creadora y nos mueve el amor por la creación.
 
Una semilla encierra la potencialidad de convertirse en árbol, más allá en bosque y más allá en formar parte de un ecosistema.
 
Además de la creatividad nos es propio, a la especie humana y a las personas, la comunicación y los lenguajes, compartir y la gratitud, la voluntad y los propósitos, la libertad y la intención, la personalidad y el liderazgo, la amistad y la confianza. Nos es propio navegar, en un océano infinito de realidades, entre el apego de nuestro ego y el desapego de nuestra conciencia, entre el miedo y el amor, entre el griterío y el silencio, entre luchar y cuidar, entre la desconfianza y la amistad, entre el razonamiento visceral de nuestro ego y la intuición de nuestro corazón (conciencia).
 
La especie humana encierra la potencialidad de ser creadora de ideas. Las personas, dotadas de la capacidad del libre albedrío, tenemos, individualmente, la capacidad de imaginar; e imaginar es, causalidad, origen y principio, la ley en virtud de la cual se crean realidades. Somos creadores de ideas.
 
Ideas que encierran la potencialidad de materializarse. Construimos, fabricamos y transformamos.
 
Ideas que encierran la potencialidad de modificar la realidad física, material. Vivimos en una continua transformación de nuestro entorno, nuestro espacio de trabajo, nuestra casa, ciudad, país y el planeta.
 
Ideas que encierran la potencialidad de salvar las propias  limitaciones físicas. Navegamos, volamos, salimos al espacio o nos comunicamos en tiempo real con otras personas que están en cualquier otra parte del planeta o fuera del planeta y podemos ver lo que está ocurriendo en ese lugar.
 
Ideas que encierran la potencialidad de transformar el mundo y su realidad. Somos capaces de hacer un mundo diferente: esclavitud, imperialismo, humanización, industrialización, materialismo, consumismo, globalización. Guerras y paz. Sometimiento (dictaduras) y libertad. Luchar y cuidar.
 
Cada célula de nuestro cuerpo encierra la potencialidad de multiplicarse y de colaborar con el resto de células en infinidad de funciones para ser un cuerpo sano.
 
La Humanidad, las personas, dotada de su capacidad de imaginar, encierra en cada persona la potencialidad de ser creadora de sus propias intenciones, visiones creativas personales, de sus deseos.
 
El artista, imaginativo, comunicador y creador, debe liderar, desde su individualidad, la progresión desde la lucha por los intereses egoístas a la conciencia cuidadora. El mensaje poderoso y transformador del arte debe dejar la transgresión, la lucha y la reivindicación para imaginar, amar y cuidar, liderando el cambio desde el ego hacia la conciencia.

-   Ernesto Oñate


La creatividad del artista,
respuestas desde el alma
 
Creatividad:
Es la facultad de crear.
Es la capacidad de creación, de generar nuevas ideas o conceptos, de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que llevan a soluciones originales.
 
Creatividad es la visión de un mundo mejor.
 
La visión creativa del artista es la diferencia entre la realidad que observa y lo que imagina que podría ser.
 
Dar forma a su visión creativa le convierte en líder, en un líder poderoso. Su intención de realizar su visión creativa provoca que las condiciones necesarias se presenten ante él. La ley de atracción de la creación se cumple con su sola intención.
 
El artista es líder creativo de sus deseos, de sus visiones y de sus intenciones. Mira y escucha con independencia y juicio crítico neutral, con los sentidos, con el razonamiento de su mente, con los sentimientos desde el corazón y con la bondad del alma. Desde el corazón con un sentir intuitivo, sutil y en la verdad que la razón no comprende. Con el alma, haciendo coincidir su percepción interna con la situación externa, para que la conciencia profunda nutra su visión y su creatividad de bondad divina.
 
El artista sabe que en la conexión con su alma encuentra la revelación del conocimiento infinito que le inspira en la imaginación y en la creatividad. Sincroniza con la Creación, con habilidad para relacionar cualquier necesidad con la respuesta que le llega del alma.
 
Al conectar inspirado con la verdad, la bondad y la belleza, el artista encuentra la emoción en la certeza confiada de que su visión se hace realidad y en el sentimiento de gratitud. Es la emoción de sentirse uno con la Creación.

-   Ernesto Oñate


Creatividad, el impulso del amor
 
Creación es el acto de materializar una intención espiritual de bondad, verdad y belleza.
 
Diseñar es configurar una idea en busca de bondad, verdad y belleza, con el propósito, que impulsa el amor, de crear lo que es útil para el disfrute de uno mismo y de los demás.
 
Creatividad es la predisposición a encontrar la idea y dar forma y realización a las ideas. Es la predisposición a amar la bondad, amar lo bueno, elegir y disfrutar lo mejor; a perseguir la verdad y a desear compartir belleza.
 
“El miedo es la ausencia de amor, como la oscuridad es la ausencia de luz”. El miedo inhibe la creatividad. La dificultad en la consecución de un objetivo es proporcional al miedo.
 
Creatividad es experimentar lo que el ego no conoce:
 
Es amar lo que hago, quererlo todo perfecto o mejor, con desapego. Es disfrutar haciendo aún mejor lo que ya es bueno, lo sublime o lo perfecto.
 
Es mirar desde un punto de vista diferente. No conformarse con el punto de vista de los demás o con los puntos de vista establecidos. Es la inteligencia divirtiéndose, divertirse descubriendo una nueva idea.
 
Es compartir las ideas, sabiendo que compartir las ideas no empobrece, sino que  abre un caudal de enriquecimiento.
 
Es una actitud, es reírse del ya vale. No dejarse influir por el desánimo. Es saber que hoy encontraré la mejor solución y que mañana, conociendo ésta, encontraré otra diferente y aún mejor.
 
Es salvar la diferencia entre lo que es y lo que podría ser, es hacer la diferencia que ves, tu visión de un mundo mejor.
 
Es responder con gratitud a las oportunidades, sabiendo que en cada dificultad hay una oportunidad de creatividad.
 
Es ser consciente de que nuestras obras son parte de la Creación, sabiendo que SOMOS CREADORES en la medida en que desarrollamos y hacemos uso de nuestra creatividad. Sabiendo que la CREATIVIDAD es un atributo de divinidad y el impulso del Amor.

-   Ernesto Oñate


El creador, creer es crear
 
“Artista, es el visionario que salva la diferencia entre lo que es y lo que podría ser”.
 
Yo creo, contiene una dualidad aparente. Es aparente cuando no se sabe que creer es origen y causa de crear.
 
Podríamos decir que es una ley, creer es crear. Sin embargo, es más que una ley, es una sola cosa.
 
El artista, conforme va comprendiendo el valor de los dictados de su alma, frente a los razonamientos de su ego, se convierte en creador.
 
Crear desde el alma implica encontrar un poder, subyacente en el murmullo y griterío incesantes del ego, que es extensión del poder infinito de la Creación. Implica comprender que el poder infinito organiza el tiempo y el espacio para que el artista, creador, experimente la sincronía de los eventos que hacen realidad lo que ha imaginado, lo que ha creído-creado. El artista, creador, descubre que su alma está vinculada al poder infinito del Amor.
 
El artista, en los momentos de máxima inspiración, comprende que no está separado ni aislado, comprende que el mundo que experimenta no funciona al azar, y mucho menos empujado por esfuerzos y luchas, comprende que los eventos son combinados, en perfecta sincronía, para presentarle el mejor resultado posible para su obra, para su verdadera intención. El artista, en esos momentos, comparte, con el poder infinito del Amor, el secreto de la sincronía y confía su intención al resultado de una sincronización perfecta; nace la obra de arte.
 
La intención del artista, su visión personal, la que encuentra en su alma, en su conciencia profunda, donde subyace la bondad del poder infinito, el amor, conecta y obtiene la ayuda del poder infinito, del amor. Es la conexión que debe aprender, practicar, cultivar, convertir en el propósito de su vida. El artista, creador, comprende que no es testigo de casualidades sino hacedor de sincronías, milagros.
 
En la vida del artista, creador, se dan milagros que le hacen saber que a través de su alma tiene un vínculo con el poder infinito del Amor y una vez que conoce la sincronía, vive en la sincronía y está ahí continuamente, momento a momento, cumpliendo su intención, su visión creativa personal. El artista se sabe un visionario creedor-creador.
 
El artista visionario se siente conectado a un propósito mayor, al del Amor; experimenta que su imaginación es hacedora de realidad, busca en su alma y recibe respuestas y se siente guiado desde su interior; siente que su vida está vinculada al propósito del Amor, crear; Confía en la sincronía y sabe que todo forma parte de una sincronización perfecta; vive seguro en la intuición, en la incertidumbre y en la certeza de que las sincronías, milagros, salen a su encuentro; vive y crea con la responsabilidad de lo que sabe, de lo que conoce y aspira a aprender. Para el artista cada nueva obra es un aprendizaje, es su propósito, su camino y su destino.

-   Ernesto Oñate

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