Serie NÓMADAS - Ernesto Oñate

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Serie NÓMADAS


Sentimiento de libertad.
Intuición y conocimiento ancestral.
Confianza.


“No mires las fronteras…
La hierba que crece a ambos lados las cubrirá.
Desaparecerán, como desaparece todo lo que no se mira.
¡Mira!, mira la hierba que crece…”
-          Ernesto Oñate

NÓMADAS Tuareg
“Los libres.”
Las dunas del desierto del Sáhara.
Las largas caravanas tuaregs cruzando las arenas cambiantes.
Camelleros del comercio de sal.
Las jaimas y demás enseres a lomos de asnos. Familias muy amplias con grandes rebaños, tras la estación lluviosa, en busca de pastos invernales.
Diciembre 2018
Materiales:
·         Madera maciza de Palo Ferro, Wengué y Palo Rojo.
·         Tablero de vidrio templado.
Medidas:
·         160 x 160 x 73 cm.
Medidas de la mesa:
·         162 x 162 x 75 cm.

NÓMADAS Inuit
“Personas.”
El Ártico, horizonte de hielo.
El sol de medianoche.
El viaje en trineo tirado por perros.
Diciembre 2018
Materiales:
·         Madera maciza de Palo Ferro, Wengué y Palo Rojo.
·         Tablero de vidrio templado.
Medidas:
·         240 x 100 x 73 cm.
Medidas de la mesa:
·         242 x 102 x 75 cm.

NÓMADAS Nukak
“Indígenas.”
Armonía con la naturaleza: proporción y euritmia.
El rio Guaviare atravesando la selva amazónica.
Cazadores, pescadores, recolectores y horticultores itinerantes.
La convivencia y los lazos de parentesco, de defensa y de trueque de recursos.
a Leonardo DiCaprio:
"El cambio climático es real, está ocurriendo ahora mismo.
Es la amenaza más urgente a la que se ha de enfrentar nuestra especie.
Necesitamos trabajar juntos y dejar de procrastinar."
Diciembre 2018
Materiales:
·         Madera maciza de Palo Ferro, Wengué y Palo Rojo.
·         Acero inoxidable pulido.
·         Tablero de vidrio templado.
Medidas:
·         240 x 100 x 73 cm.
Medidas de la mesa:
·         242 x 102 x 75 cm.

NÓMADAS Binga
“Pigmeos.”
El bosque lluvioso tropical.
Cazadores y recolectores del bosque con el origen más antiguo.
Armonía con la naturaleza y con las poblaciones con las que comparten territorios.
Diciembre 2018
Materiales:
·         Madera maciza de Palo Ferro, Wengué y Palo Rojo.
·         Acero inoxidable pulido.
·         Tablero de vidrio templado.
Medidas:
·         240 x 100 x 73 cm.
Medidas de la mesa:
·         242 x 102 x 75 cm.

NÓMADAS Yörük
“Caminantes.”
La trashumancia a lo largo del año en busca de pastos.
La identidad salvaguardada de su cultura y sus orígenes.
El rebaño, principio y fin de un estilo de vida.
Diciembre 2018
Materiales:
·         Madera maciza de Palo Ferro, Wengué y Palo Rojo.
·         Acero inoxidable pulido.
·         Tablero de vidrio templado.
Medidas:
·         160 x 160 x 73 cm.
Medidas de la mesa:
·         162 x 162 x 75 cm.

Conversaciones

Hoy el arte se encuentra inmerso en los canales de consumo y en los medios de comunicación de masas. Y hoy, más que nunca, el arte está en constante trasformación y con perspectivas conceptuales antagónicas y extremadas: con igual validez en la idea y en el objeto, en su génesis conceptual y en su realización material, con el énfasis en el argumento o como puro juego emocional abstracto, con carácter efímero, como comunicación directa de percepción instantánea o como objeto usable... Y la pregunta ¿qué es el arte? sigue estando ahí, aparece cada vez que alguien mira un producto artístico sin contagiarse de emoción.

¿¿Qué es el arte??
Cada contexto necesita su propia definición de arte.
La definición de arte es subjetiva, abierta a la interpretación que a lo largo del tiempo se ha hecho: de lo que hasta ese momento había sido la experiencia artística y de las intenciones en ese momento sobre las funciones que el arte debía asumir.
Historiadores, filósofos y artistas, a lo largo del tiempo han dado numerosas definiciones de arte. Realmente todas son ciertas y válidas, si bien todas son respuestas desde perspectivas distintas y atendiendo a aspectos y consideraciones diferentes del hecho artístico.
Morris Weitz decía que: “Es imposible establecer cualquier tipo de criterios del arte que sean necesarios y suficientes; por lo tanto, cualquier teoría del arte es una imposibilidad lógica, y no simplemente algo que sea difícil de obtener en la práctica”; que una cualidad intrínseca de la creatividad artística es que siempre produce nuevas formas y objetos, por lo que: Las condiciones del arte no pueden establecerse nunca de antemano”; y que: el supuesto básico de que el arte pueda ser tema de cualquier definición, realista o verdadera, es falso”. Afirmó que al preguntar: “¿qué es arte?”, se está haciendo una pregunta mal planteada por ser imprecisa, que la pregunta adecuada es: “¿qué tipo de concepto es el arte?”, para poder llegar a la conclusión de que el arte es un concepto abierto, que atiende a consideraciones distintas, según las perspectivas desde las que se considera.
Una respuesta obvia, similar a la recogida en el diccionario de la lengua, es: “Arte es la manifestación del artista”. Sin embargo, no es válida la literalidad de la afirmación de Kurt Schwitters: “Todo lo que escupe el artista es arte”. Pero no niego la validez de las manifestaciones artísticas de Yves Klein, en 1958, “La especialización de la sensibilidad en el estado de las materias primas en la sensibilidad pictórica estabilizada, el vacío” y de Piero Manzoni, en 1961, “Mierda de artista”, que fueron, sin duda, en sus contextos, oportunas.
(1958) Yves Klein, “La especialización de la sensibilidad en el estado de las materias primas en la sensibilidad pictórica estabilizada, el vacío”, en la exposición en la Galería Iris Clert optó por mostrar la nada: quito todo lo que había en el espacio de la galería a excepción de un gran gabinete, pinto todas las superficies de blanco a excepción de la ventana de la galería que la pintó de color azul y una cortina azul estaba colgada en el vestíbulo de entrada, acompañada por guardias republicanos y cócteles azules. Organizó un procedimiento de entrada para la noche de la apertura y gracias a una enorme campaña de publicidad, 3.000 personas se pusieron en cola, esperando que las dejaran entrar en la habitación vacía.
(1961) Piero Manzoni, “Mierda de artista”, consideró el cuerpo del artista como productor de arte, por tanto todo lo que saliera de él sería una obra de arte, ya fuera su aliento, sus excrementos, o su firma colocada sobre el cuerpo de una persona. El artista puso sus excrementos en 901 latas de metal de 5 cm de alto y 6,5 cm de diámetro y las etiquetó  literalmente con las palabras “Mierda de artista”, en los idiomas: francés, inglés y alemán. Vendió cada lata al peso teniendo en cuenta la cotización del oro del día. Algunas de estas latas se encuentran expuestas en el Centro Georges Ponpidou de París, en la TATE Gallery de Londres, en el MOMA de Nueva York y en el Museo d’Art Contemporani de Barcelona. En 2007, una de estas latas alcanzó en subasta el precio de 124.000 €.
La aceptación como obra artística es subjetiva desde la obviedad de que, aun siendo deseo e intención del artista, provocar en el receptor emoción ante el sentimiento que éste desea transmitir, queda supeditada a todos los condicionantes de la recepción, y por tanto a la aceptación, como arte, por el espectador.
 
Como consecuencia puedo deducir: que expresión artística es el hecho comunicativo con capacidad de provocar un impacto emocional, que producto artístico es el resultado de la actividad con finalidad artística y que obra de arte u obra artística es el producto artístico aceptado socialmente.
Aunque mi definición, atendiendo al concepto de arte, como plantea Morris Weitz, podría ser: arte, como expresión artística, es el hecho comunicativo (mensaje) que da lugar a que suceda la emoción; creo que es el enfoque que da lugar a la pregunta: ¿Qué es el arte?, lo que debe de reconsiderarse.
Grayson Perry antepone al artista por delante del arte con su afirmación:Esto es arte porque yo soy artista y digo que lo es”. Y puesto que no es la obra de arte la que hace al artista, creo que el enfoque adecuado debe ir dirigido al concepto artista, y por tanto, la pregunta ¿qué es el artista? puede llevar a respuestas más convergentes.
Antes de lanzarnos a responderla debemos tener en cuenta otra consideración: ¿qué es el filósofo?, para no dar respuestas a la primera que serían de la segunda.

¿Qué es el filósofo?
Schopenhauer explica que la conjunción entre filosofía y arte consiste en que la obra de arte proporciona al pensamiento una imagen pura, clara y definida del mundo interno, una posibilidad de que la mirada penetre, trascendiendo a los sentidos, más allá de las apariencias que estos nos dictan, a la realidad que permite al filósofo estar en contacto con la esencia íntima y original de las cosas.
Duchamp pone en valor al filósofo en su definición: “Arte es la idea”, que también es válida, pues ante la visión del arte como manifestación sublime, la expresión sublime debe de ser consecuencia de la idea sublime. Esta manifestación de Duchamp también fue, sin duda, en su contexto, oportuna.
El arte conceptual, consecuencia de esa concepción del dadaísmo, supera la necesidad del soporte material y la obra artística alcanza su valor en el concepto que define; se crea como experiencia puramente intelectual, sin intervención de los sentidos. Supone el triunfo del filósofo sobre el creador, ¡si es que tiene sentido esa confrontación!
Sin duda una idea brillante, oportuna, en el contexto adecuado, ya tiene la cualidad de sublime. Y sin duda un diseño brillante, oportuno, en el contexto adecuado, también ya tiene la cualidad de sublime. Es la conjunción de ambos, idea y diseño, lo que puede dar lugar al mensaje con cualidad de sublime. La definición de arte como idea oportuna, en el contexto adecuado, la expresó Jhon Ruskin con su afirmación: "El arte es expresión de la sociedad".
Que el arte es el vehículo para expresar de forma sublime la idea sublime lo expresa Vasily Kandinsky en su definición: “El arte es comunicar y armonizar con el alma humana mediante el uso correcto de colores y/o formas”.
El artista, en un momento de inspiración, es capaz de llegar, mediante su intuición,  a esa conjunción entre idea y diseño. Es un acto de voluntad creativa, es decir, de imaginación para la acción. Joseph Beuys lo afirma: “El arte es la acción, la vida”, haciendo referencia a la voluntad creativa de la vida, en constante renovación. Y también Wolf Vostell afirma: Arte es vida, vida es arte”, dejando sin sentido la vida sin el arte.
También en ese sentido interpreto a Dino Formaggio: “Arte es todo aquello que los hombres llaman arte”, considerando el arte como vehículo de emociones, como toda expresión emocionante, viva.

¿Qué es el artista?
Desde mi visión: arte, como expresión artística, es el hecho comunicativo (mensaje) que da lugar a que suceda la emoción; el artista es el comunicador capaz de crear un mensaje, formalmente, que fascine y emocione. Y la idea es del filósofo.
El artista es el creador del lenguaje capaz de manifestar de forma sublime la idea sublime. Y así lo expuso Tomás de Aquino: “Arte es el recto ordenamiento de la razón”. Y Picasso expresa esa conjunción entre filósofo y artista en su definición: El arte es la mentira que nos ayuda a ver la verdad”.
El creador evoluciona el lenguaje a cada nueva idea, para que la novedad del diseño vaya a la par con la novedad de la idea o para poner en valor oportunamente una idea eterna. Max Dvorák en su afirmación: “El arte es un estilo”, señala que la visión del lenguaje artístico ha de estar más allá de unas reglas, abierta a un estilo creador; que el estilo es lo que permanece en un lenguaje que evoluciona continuamente para renovarse con cada nueva idea a exponer.
El genio es la conjunción del filósofo y del creador. Adolf Loos afirmó en este sentido: “El arte es la libertad del genio”. Genio, tanto para llegar a la idea con libertad de pensamiento, como para construir el mensaje sublime con la libertad de renovar el lenguaje, pues el arte es siempre renovación del lenguaje.
El genio va más allá en su idea y el artista va más allá en su lenguaje, más allá de sus propias reglas. Friedrich Schiller afirmó que: “El arte es aquello que establece su propia regla”.
Las vanguardias, que desde principios del s. XX van apareciendo y sucediéndose, transgreden las normas y el statu quo, tanto en el arte como socialmente, empujando, continuamente, los límites aceptados y establecidos y se caracterizan principalmente por la libertad de expresión. Man Ray explica: “La búsqueda de la libertad y el placer; eso ocupa todo mi arte”.
Consecuencia de eso, la obra artística se fundamenta e incluso se reduce a la originalidad. El arte, como siempre es reflejo de su tiempo, de la sociedad en que se desarrolla; y la sociedad desde el s. XX ensalza y premia como nunca la originalidad. El leitmotiv de este arte se encuentra en su aspecto sorpresa. Damien Hirst afirma:Una obra de arte es buena cuando doblas la esquina y dices: ¡Joder! ¿Qué es eso?”, pues la descontextualización también es una cualidad de estas obras artísticas. En definitiva el valor de la obra artística se sustenta en que es diferente.
El arte, para cada nueva manifestación, necesita en su lenguaje un, más alto, más lejos. En definitiva, saltarse las reglas de su propio lenguaje y llegar a lo inesperado; inspiración a través de la intuición. Jean Dubuffet lo resumió afirmando: “El arte es la novedad”.
Desde el s. XX, la obra artística es herramienta, cómplice o impulsora de transformaciones sociales. La obra artística  es un poderoso medio de comunicación, transformador de las conciencias, que se proyecta hacia cambios sociales como la ecología, el feminismo, etc. Estos discursos necesitan, en persecución de sus fines, lenguajes que se renuevan continuamente para ser eficaces.
Cuando un hecho, natural o comunicativo, nos sorprende y emociona de forma sublime lo calificamos de espectacular. El término espectacular se refiere a la cosa: que al captarla nuestros sentidos es capaz de atraer nuestra atención con fascinación y que, a continuación, al contemplarla intelectualmente es capaz de mover nuestro ánimo infundiéndonos deleite, asombro, amor o cualquier otro afecto más o menos vivo y noble; o cualquiera de sus opuestos.
El artista es el comunicador capaz de crear del amanecer de cada día un nuevo espectáculo fascinante. Claude Monet en 1873 con el  pequeño cuadro Impression: soleil levant” marcó el inició de nuevas concepciones del arte y por tanto del mundo.
-   Ernesto Oñate
 


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