Serie EL AVE FÉNIX - Ernesto Oñate

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Serie
EL AVE FÉNIX
“El hombre ha de morir para nacer de nuevo”.

EL AVE FÉNIX DE LOS OCÉANOS
Alegoría al resurgimiento del equilibrio de la vida y la diversidad en los océanos.
Abril 2020
Madera maciza de Palo Ferro, Wengué y Palo Rojo.
505 x 325 x 95 cm
190,3 Kg
Constituida por 142 piezas de madera.

EL ABRAZO DE LOS HÉROES I
Homenaje a los héroes del COVID-19.
Abril 2020
La composición de esta escultura mural se ordena mediante una estructura de hexágonos, como un panel de abejas.
Cada celda define la posición de un Ave Fénix, en dirección a al centro, creando la alegoría de un abrazo multitudinario, que simboliza la victoria de la #humanidad, el valor más noble del ser humano, una virtud que estaba olvidada e incluso denostada por otros falsos valores.
La conceptualización y simbología del Ave Fénix es tema en mis últimas series de esculturas, en las que aparece con distintas soluciones de abstracción.
Los materiales empleados simbolizan la diversidad, un concepto al que llamo Crisol y que es leitmotiv en mis obras desde 2015.
Madera maciza de Palo Ferro, Wengué y Palo Rojo.
270 x 234 x 15 cm
84,0 Kg
Constituida por 194 piezas de madera.

EL ABRAZO DE LOS HÉROES II
Homenaje a los héroes del COVID-19.
Está inspirada en la escultura mural “EL ABRAZO DE LOS HÉROES I”, que la antecede. En ésta la composición también se crea mediante una estructura de celdas hexagonales, como un panal de abejas.
Desde el anillo exterior hacia el interior, los cubículos hexagonales de la estructura compositiva van acercándose hasta ser tangentes (tocarse) en el anillo interior, con un movimiento progresivo  de disminución de las distancias (acercamiento) al aproximarse al interior.
Cada celda define la posición de un Ave Fénix, en dirección al interior, cerrando el abrazo en el anillo interior con el contacto de sus alas.
Cada Ave Fénix está colocada como un pódium que espera a los héroes que se subirán para fundirse en un abrazo que simbolice la victoria de la humanidad, el valor más noble del ser humano, una virtud que estaba olvidada e incluso denostada por otros falsos valores.
Los materiales empleados simbolizan la diversidad, un concepto al que llamo Crisol y que es leitmotiv en mis obras desde 2015.
Esta escultura está ideada para ser soporte y escenario del happening continuo que sucederá cada vez que dos o más personas se suban a uno de los podios para abrazarse en conmemoración de la gran victoria de la “humanidad”.
Mármoles Blanco Macael, Negro Marquina y Rojo Alicante.
Diámetro 32,00 m, altura 1,20 m

POTENCIALIDAD
Alegoría al deseo de renacer.
Septiembre 2020
En el deseo de renacer están todas las posibilidades, vibrando en la alegría.
El deseo de una nueva experiencia se convierte en semilla que germina en la abundancia, como una parte singular de la riqueza.
Madera maciza de Palo Ferro, Wengué y Palo Rojo.
139,5 x 150 x 4,5 cm
28,5 Kg
Constituida por 27 piezas de madera.

Conversaciones
sobre arte, comunicación y #conciencia


¿Cuándo es arte y cuándo es diseño?
El artista y el diseñador son uno, la misma persona, y el lenguaje también es uno, la forma de expresión del artista. El diseño es la herramienta, el cincel, que el artista utiliza sin hacer distinción al utilizar el lenguaje. La diferencia la marca el artista con su intención.
Crear un objeto mediante el diseño es el primer nivel, el nivel del diseño. El diseño es un nivel que se queda en lo material, en la forma supeditada a la función, en la búsqueda de la belleza y de la armonía con un fin útil para algo funcional.
Expresar una idea, dotándola de cuerpo, mediante un soporte, es el segundo nivel, el nivel del arte. El arte trasciende lo material y salta a un nivel de energía. El arte es esa energía, idea, que el artista desea transmitir materializada en un soporte visual o sonoro, incluso sensible a cualquiera de los sentidos.
El diseño también habla de belleza y de armonía, utiliza lenguajes para conectar con los sentimientos del observador. Es cautivador, fascinador, comunicador… porque es lenguaje. Y por ser lenguaje contiene la energía de su belleza intrínseca. En el objeto diseñado, el creador dota al objeto de belleza, de armonía o de cualquier tipo de expresión; y por tanto, éste puede propiciar un diálogo con el observador. Pero es un diálogo entre la forma del objeto y la sensibilidad del observador, incluso con la imaginación del observador.
La obra de arte contiene la intención del artista de transmitir una idea. Por tanto es una idea vestida con un lenguaje cincelado mediante el diseño.
En la obra de arte, lo visual, lo sonoro, lo que conecta con los sentidos, es el lenguaje del mensaje. Lo sensible es el soporte de una idea, el papel y la tinta que expresa un sentimiento, y es un soporte cuidado para su fin.
La obra de arte, trascendiendo la materialidad y su función, es la idea simbolizada o expresada con mayor o menor literalidad, de forma material para los sentidos y para el deleite o desagrado de éstos.
La obra de arte es la conjunción entre idea y materialización del mensaje. Que, por ser comunicación, adquiere finalmente el estatus de arte, si logra fascinar y emocionar al observador.
La cuestión siguiente es: ¿el diseñador inspirado crea arte inconscientemente? Sí, claro, el subconsciente siempre aflora cuando hay comunicación y es transmisor profundo de sentimientos.
La tercera cuestión es: ¿la idea es el arte?, ¿el arte es la idea? Sí: arte conceptual.
-   Ernesto Oñate



Diseñar el arte
Consiste en un proceso imaginativo, guiado por la intuición, desde lo simple a lo inmensurable y regreso a lo simplificado.
La intuición siempre es la mejor guía y, aunque la experiencia es el mejor equipaje para el camino hacia la perfección, el deseo le encontrar lo nuevo requiere del olvido y voluntad de desatender lo racional.
El inicio está en un deseo de comunicación, de una idea argumentada para el que las palabras quedan inexactas y tibias para contagiar la emoción del relato construido desde una verdad oportuna y adecuada.
Es un deseo de comunicación, en un nivel en el que las palabras no caben, para atrapar al observador en una fascinación creciente, que arranca en un primer instante, como cuando se entra en su campo magnético, y para que el sentimiento que porta y sus potenciales emociones contagien al observador, como el agua que asciende por capilaridad humedeciendo el muro desde su base.
La primera etapa consiste en encontrar el elemento simple capaz de generar composiciones eurítmicas aplicando diversas leyes. Es un proceso de concentración, meditación y esperanza en la inspiración, que siempre llega, para dar forma a ese concepto del que ha de ser símbolo: expresión del sentimiento.
A partir del momento en que está, delante, ese elemento generador, contagiando emoción y deseo de descubrir todas sus posibilidades, se emprende el juego, a veces locura y frenesí, siempre en un deseo inagotable de ver más, experimentar más, comprobar más. Es un proceso para conocer, lo visible y lo que esconde, la potencialidad del elemento.
Las composiciones se desarrollan en un baile medido y bien ejecutado, atendiendo a las leyes que aparecen dictadas por el propio elemento. Porque el elemento cobra vida y desarrolla su propia energía de crecimiento y expansión, con la intuición como herramienta de comunicación entre el propio elemento y la mano que le proporciona el movimiento.
Una vez comprendida la propiedad, del elemento generador, que le atribuye su mayor potencial expresivo, se inicia el camino de retorno a la simplificación, con el elemento y su propiedad potencial de máxima expresión. Es un retorno, de nuevo, de concentración y meditación, de reflexión sobre esa propiedad, que a veces no está en la forma del elemento sino fuera de él, en su capacidad de generar espacios y entornos.
De nuevo es la inspiración la que llega para concretar formalmente el potencial expresivo, en la expresión simbólica que narra una idea, que surge en el deseo de contagiar desde el amor.
 -   Ernesto Oñate



“El arte es la forma más intensa del individualismo que el mundo ha conocido." (Oscar Wilde).
Liderar desde el arte
Las definiciones y el rumbo del arte, hoy, parecen una deriva hacia los extremos con la máxima “el extremo por el extremo” y, hoy más que nunca, me parece evidente que la aceptación social del producto artístico como obra de arte, es provocada por el marketing que sobre el producto artístico se hace deliberadamente y bajo intereses especulativos.
Hoy, me parece necesario un liderazgo, desde el arte y desde la individualidad, en el camino a recorrer hacia la globalización armónica de nuestro planeta, nuestra casa.
Como ave Fénix, de nuevo un arte nuevo, un arte útil: la obra artística ha de ser guía que conduzca, por la vía de la bondad y la verdad, el diseño de la comunicación y de los productos de consumo. El artista ha de liderar las voluntades de la creatividad y del buen hacer.
También me parece evidente cómo los sistemas educativos obvian la educación artística y el potencial de libertad de ésta. Hoy más que nunca se obvia que la capacidad de expresión, más allá de los conocimientos acumulados, es consecuencia de la lingüística y del arte, también deliberadamente y bajo intereses especulativos.
Como ave Fénix, de nuevo una educación nueva, una educación útil: la educación artística ha de ser cauce que conduzca, con destino a la bondad y la verdad, la libertad de la comunicación y de los canales de comunicación. El artista ha de liderar las voluntades de la educación artística y de la expresión con libertad.
La dialéctica social y política está inmersa en una lucha por el relato que ensombrezca al adversario. Los medios de comunicación emplean su dedicación a difundir constantemente los relatos que se van sucediendo a velocidad vertiginosa y la sociedad vive en este vértigo inquietante. También me parece que ésta es una situación, saturada de relatos y contra-relatos, deliberada y bajo intereses especulativos.
Como ave Fénix, de nuevo un camino personal nuevo, un camino personal útil: la individualidad y la búsqueda personal del conocimiento han de ser el camino a la comprensión, a la aceptación, a la integración; al amor por la diversidad, por la armonía y la belleza de ésta; al deseo de compartir un planeta vivo y colmado de riquezas, del potencial de riqueza que es la imaginación de cada una de las personas que lo poblamos, de infinitas individualidades. La vida es imaginación e individualidad. El artista ha de liderar las voluntades hacia el desarrollo personal y al respeto y admiración a la diversidad, a la armonía y a la belleza de ésta.
 -   Ernesto Oñate



El arte y la alegría
El Himno a la alegría, cuarto movimiento de la Novena sinfonía de Ludwing van Beethoven, que musicaliza el poema Oda a la alegría de Friedrich Schiller, es quizá la obra, canto, más emotiva que ensalza la fraternidad universal.
Alegría es una expresión de júbilo mediante palabras, gestos o actos. Antes que sentimiento es una emoción que lleva al sentimiento. Es la presencia divina que entusiasma como flujo energizante y transformador. Es la emoción que aflora directamente del alma, es una sensibilización de la conciencia en un instante de plenitud espiritual.
Alegría, antes que emoción, es el estado natural del alma, en el disfrute pacífico libre y ajeno a condición alguna.
Alegría es un sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores. Es un estado del alma que, confrontada con la posesión de un bien, de verdad, bondad o belleza, mantiene su serenidad. Es una conexión voluntaria con el alma, que puede prolongarse en el tiempo, a la que llamamos felicidad.
La alegría es el sentimiento en el que el deseo alcanza su verdadero valor.
La alegría es una expresión energética de amor que eleva la esperanza y la fe en la consecución de los deseos.
La tristeza es la ausencia de alegría, el odio es la falta de amor y el miedo es la falta de esperanza y fe.
La alegría es un estado elevado que conduce a la persona hacia la perfección. Es el poder de la persona en la consecución de sus sueños.
La alegría es un sentimiento, expresión de voluntad de poder, que se sustenta en la esperanza y en la fe. Que a su vez se sustentan en signos de logros, éxitos y conclusiones de las experiencias vividas. La voluntad en esta visión de esperanza y fe mantiene a la persona en la comprensión de que la creación es el fin último de la existencia.
La alegría, cuando es consecuencia de los placeres, es el subterfugio de la naturaleza para crear vida.
El arte, cuando es expresión desde la alegría, alcanza su máximo poder comunicativo. Crear desde la alegría da lugar a conformar mensajes que, naciendo del alma, tienen como destino el alma del espectador.
El arte es la vía de comunicación, desde la verdad, la bondad y la belleza que emanan del alma, para motivar al espectador a esos mismos valores, elevándolo a niveles de alegría en los que se le despiertan deseos de creación, de abundancia.
La abundancia y la alegría se retroalimentan. El arte es el cuerno, espiral, con mayor poder para hacer girar este movimiento creador.
La alegría, cuando es consecuencia del placer de crear, es el subterfugio de la conciencia para crear con belleza armonías que hablen de verdad y de bondad.
Para mí: el arte tiene su origen en la alegría de su ejecución, en el ir y venir desde la inspiración en el silencio con alegría serena a la alegría del entusiasmo de cada armonía, que plasmo, buscada o encontrada inesperadamente y casi siempre ambas cosas a la vez.
La alegría de crear y el deseo de revivir una y otra vez ese placer motivan el deseo de crear.
 -   Ernesto Oñate


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