Serie CONVERSACIÓN INTERNA - Ernesto Oñate

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Serie
CONVERSACIÓN INTERNA

DESCÚBRETE
¡Eres lo que piensas!
Descubre que puedes ESTAR en un vuelo continuo hacia el horizonte que imaginas.
Julio 2021
DESCÚBRETE / 3001
Serie CONVERSACIÓN INTERNA
PIEZA ÚNICA, se construirá para usted.
Tablones de madera maciza de Pao Ferro, Palo Rojo y Wengue.
Vidrio templado.
256 x 300 x 77 cm
63,1 Kg
Constituida por 38 piezas.
6.000,00 €(IVA incl.)
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  U F Art - USABLE FUNCTIONAL ART

  EXPERIENCE SPACE ART
Conversaciones
sobre arte, comunicación y #conciencia


Descúbrete
¡Eres lo que piensas!
ERES Conciencia, ESTÁS experimentando ser consciencia.
Eres un enjambre de pensamientos, de ideas, de creencias y de paradigmas.
Eso que tocas y sientes, eso que hueles, eso que saboreas, eso que ves y oyes son percepciones sensoriales en tu enjambre de pensamientos, tu consciencia.
Desde que naciste, día a día, te vas construyendo un panal, resistente y amplio, de creencias y paradigmas, para albergar pensamientos e ideas.
Comienza a descubrirte: ¿cuánto hay de miedo en esos paradigmas y creencias, dándole solidez?
El miedo es consciencia, en la que ESTÁS, y es ajeno a la CONCIENCIA que eres.
Saca de tu panal el enjambre de tus verdaderos valores. Y vuela en realidades para las que no necesitas la protección de las celdas, que realmente te encarcelan.
Descubre que puedes ESTAR en un vuelo continuo hacia el horizonte que imaginas.
-   Ernesto Oñate


Soy Conciencia: ¡eres Conciencia!
Estamos conscientes en realidades que percibimos mediante nuestros sentidos. Nos percibimos inmersos en un espacio tridimensional.
Estar conscientes de nosotros mismos abarca la libertad para pensar, razonar, recordar e imaginar.  Recordar e imaginar nos sitúa en la dimensión del tiempo.
Pensar y razonar nos sitúa en un aquí y ahora, con las perspectivas del  recuerdo y de la imaginación.
Estar conscientes en esta perspectiva espacial y temporal nos hace sentirnos diferenciados, en una experiencia diferenciada y en oposición a lo que percibimos fuera de nosotros. Estamos en una experiencia espacial y temporal en la que nos percibimos a nosotros mismos diferenciados del universo externo a nosotros.
La percepción de esta realidad que diferencia la percepción del yo y la percepción del resto del universo es el origen del ego. El Ego transforma la experiencia diferenciada entre yo y el resto del universo en una experiencia de supervivencia.
El razonamiento sustentado en la memoria y bajo el prisma del ego, que condiciona la experiencia al deseo de supervivencia por encima de cualquier otro, nos ata a la dualidad entre miedo y seguridad como la principal necesidad de nuestra existencia.
Así, nuestra experiencia  se aparta de lo que verdaderamente somos, Conciencia.
La Conciencia es potencialidad creativa.
La creatividad es la facultad de la potencialidad de la Conciencia, que se manifiesta a través de la imaginación, la intuición y la inspiración.
La voluntad es la facultad que dimana de la Conciencia y que, como consecuencia de la libertad de estar conscientes, nos faculta para elegir experimentar cualquier realidad que imaginemos.
Los sentimientos son los patrones que definen las realidades que experimentamos.
La voluntad es la facultad para modificar dichos patrones desde la imaginación.
Cuando desconocemos esta relación de causa y efecto, estamos esclavizados a los sentimientos con que respondemos de forma reflexiva a las percepciones que nuestros sentidos nos dictan y procesamos razonadamente con argumentos que han cimentado en nuestra memoria paradigmas erróneos, al confundir realidad como causa y sentimiento como efecto.
Nuestros paradigmas condicionan las realidades que dimanan del  potencial creativo de la Conciencia.
La voluntad es el potencial  infinito para crear, desde nuestra libertad, las realidades que deseamos experimentar, siendo dueños y administradores de nuestros sentimientos.
Saber que los sentimientos son la herramienta para causar las realidades que experimentamos, es el único secreto para transcender las realidades que no deseamos, originadas por nuestra confusión entre causa y efecto.
A partir de ahí es un camino de práctica y auto aprendizaje para volver a vivir en experiencia de la verdadera libertad.
El camino se ira abriendo a un paisaje de percepción del universo y de todas sus entidades aparentemente dispares existiendo en un todo unificado y ligadas por el amor.
-   Ernesto Oñate


Sé tú el cambio
 
“No me inviten  a una marcha contra la guerra; si es a favor de la paz iré.” (La Madre Teresa de Calcuta).
 
No mires las fronteras…
La hierba que crece a ambos lados las cubrirá.
Desaparecerán, como desaparece todo lo que no se mira.
¡Mira!, mira la hierba que crece…

Cambiar:
Es convertir algo en otra cosa. Generalmente su contraria.
Dicho de la persona, es mudar o alterar su condición o apariencia física o moral.
 
El poder de la palabra “cambio” está evidenciado en su amplio uso en los eslóganes de campañas electorales.
John Holloway, en su libro Cambiar el mundo sin tomar el poder, afirma que el poder reside en la fragmentación de las relaciones sociales. Sin duda, esto  pone en valor el poder del cambio personal y las consecuencias de cambio, Más aún en una concepción de caos que, en mayor o menor medida, la opinión personal admite y, por tanto, son poderosos los efectos mariposa que se dan continuamente en esta sociedad globalizada.
Cuando cambiamos los paradigmas de nuestra conciencia, y por tanto la naturaleza de los pensamientos que hay detrás de nuestras acciones, el mundo, la realidad que nos rodea, cambia como consecuencia. A continuación nuestros sentidos nos harán ver que el mundo ha cambiado, porque nuestros sentidos, dirigidos a las percepciones del mundo exterior, no ven la causa primera, Y como consecuencia nuestros sentimientos se regocijarán también del cambio exterior y el círculo se habrá cerrado, con cambios en nuestros paradigmas.
¡Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo!

-   Ernesto Oñate


Continuidad y transformación
Igual que la continuidad infinita del huevo y la gallina permite la transformación o la evolución de la gallina por su resiliencia, también existe una continuidad entre el sentimiento y la realidad que permite una transformación de ésta mediante la imaginación.
Desde la consciencia, la realidad motiva nuestros sentimientos. Nuestra mente, cuando se sustenta en la realidad de los sentidos, enjuicia y sentencia que los sentimientos son consecuencia de la realidad percibida.
Desde la conciencia, los sentimientos crean la realidad. La voluntad es la capacidad de transformación, como la resiliencia, para modificar la realidad desde la imaginación.
El arte es el lenguaje para comunicar los designios del alma. La obra artística, como mensaje, surge formalmente desde la imaginación del artista, que dejándose llevar por la intuición es asistido por la inspiración, que en el silencio, le llega desde lo más profundo de la Conciencia.
El poder transformador del arte, parte de la voluntad del artista y alcanza hasta donde pueda llegar su imaginación, no obliga, ni coacciona, ni impone, emplea el mínimo esfuerzo, en este sentido. Dicha voluntad se desata y a continuación se arraiga en el deseo creador que se presenta en un impulso instantáneo de su alma. Después, a continuación, el artista en un trance de emoción prolongada, que sólo es posible desde el silencio, trabaja y se divierte, se divierte y trabaja, en la obra hasta encontrar la forma, un mensaje cargado de qualia con capacidad de comunicación intransferible a ningún otro soporte, ni por ningún otro medio. El verdadero poder trasformador es el resultado de la conjunción de ese mínimo esfuerzo en ese instante, en el que la mente no ha tenido tiempo ni lugar para participar.
-   Ernesto Oñate


Vive sin memoria
Para que mañana sea un día de plenitud, esta noche para tus pensamientos anclados en la memoria, olvida el día de hoy. Entra en el silencio. Vive, sin memoria, en la intuición.
Como cuando eras niño, cada día, todo es la oportunidad de una nueva experiencia. Cada día, todo puede ser oportunidad de nuevos aprendizajes, si no traes de tu memoria prejuicios de experiencias anteriores que te limiten y te condicionen en el miedo, viviendo en la libertad de la intuición y la incertidumbre.
“A los doce años sabía dibujar como Rafael, pero necesité toda una vida para aprender a dibujar como un niño.” (Pablo R. Picasso).
Supera y sal de la creencia de que cada día has de repetir y constatar tus experiencias vividas. Cada nuevo día es la oportunidad de nuevos resultados, de nuevos aprendizajes, de nuevas metas, de experiencias sorprendentes.
Descubre tus sub-personalidades ancladas en sentimientos de miedo. Limpia tu verdadera personalidad. El acto más creativo que puedes realizar es encontrar tu verdadera personalidad.
Busca la perfección; cuando tú te transformas, el mundo se transforma. Busca tu fortaleza en la verdad.
Cambia sufrimiento e ignorancia por iluminación y dicha. Busca la perfección, comprendiendo que el orden es otra faceta del caos y el caos es otra faceta del orden.
Armonía es el equilibrio y concordancia de las proporciones entre las distintas partes y propiedades de un todo holístico. Su resultado siempre connota verdad, bondad y belleza. Son atributos de la armonía el acuerdo, la concordia, la conexión y el ajuste; también el equilibrio.
La armonía atrae nuestra atención con agrado y nos predispone a comprender la belleza; nos estimula la empatía y nos predispone a vibrar en consonancia; y nos causa emociones que derivan en sentimientos unidos a la verdad, la bondad y la belleza.
Vivir sin memoria es estar conscientemente expectante en el presente; es percibir los detalles de cada realidad con voluntad de comprender desde el desconocimiento de la inocencia; es aprender de cada observación una nueva experiencia; es enjuiciar las percepciones sin prejuicios; es decidir, desde la incertidumbre, con intuición; y es actuar desde la inspiración con bondad.
-   Ernesto Oñate


Sueño lúcido, vivir en la inocencia
“Lleva mucho tiempo crecer hasta convertirse en un niño.” (Picasso).
Vivir en la inocencia es estar en el deseo insaciable de conocer y experimentar.
La vida, la naturaleza, es perfección y equilibrio.
Todo en la naturaleza contiene la información de lo que es. Una semilla contiene la información de la planta en la que se convertirá, de su desarrollo y cómo se multiplicará.
OBSERVAR: “Cuando cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras cambian” (Wayne Dyer).
Soy un observador. Observo y experimento lo que observo. Lo que observo determina, a continuación, la realidad que experimento.
Me reconozco, percibo mi cuerpo y mis sentimientos.
Percibo la realidad que me rodea, la analizo y la recuerdo.
IMAGINAR: “Imaginar es el origen de la creación”.
Percibo, analizo, recuerdo e imagino.
Imaginar afecta mis sentimientos.
SENTIR: “Recibes lo que das”.
Mi interpretación de la realidad que percibo, a través de mis sentidos, me provoca emociones que alteran mis sentimientos.
Las realidades que imagino también me provocan emociones que alteran mis sentimientos.
SER: “Lo igual se atrae”.
Yo soy consciente de ser, en una realidad material, temporal y limitada en el espacio tridimensional. Soy consciente de observar la realidad que me rodea y de imaginar. Soy consciente de pensar y actuar, con voluntad y libertad.
CREAR: “El lenguaje crea la realidad”.
Creamos la realidad por medio de la atención, de la intención y de la creencia.
“Todo nuestro conocimiento tiene su origen en los sentimientos.” (Leonardo Da Vinci).
El poder creador trae a la realidad todo, con fidelidad a la información que recibe de nuestros sentimientos.
“Mi cuerpo es la cicatriz de mi mente.” (Yoko Ono).
Soy lo que siento. Los sentimientos, cuando definen al ser, transforman al ser.
“Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad, si lo hiciera, dejaría de ser artista.” (Oscar Wilde).
La realidad que percibo es el reflejo de lo que soy, reflejo de mis sentimientos.
“Alá escucha la intención de tu corazón, antes de que tus labios susurren tu petición”.
Cada cambio que deseo ver en el mundo, primero he de darlo yo. Esto es el sueño lúcido.
TODO: “Todo en la naturaleza contiene la información de lo que es”.
Todo es conocimiento: información de lo que es. Todo es información.
Todo es uno y ahora: omnipresencia en un eterno ahora.        
Todo es poder creador: de todas las probabilidades de realidades imaginadas de lo que es.
EL CREADOR:
El artista es creador de lenguajes poderosos y transformadores.
-   Ernesto Oñate


Imagina
Si imaginas te pueden llamar imaginativo, pero también loco, genio, fantasioso, visionario, confabulador,… Imagina desde la inocencia del niño y nadie te llamará creador.
Cuando imaginas estás poniendo, en suelo fértil, la semilla de la posibilidad de esa realidad que imaginas. Cuando eso que imaginas te emociona, te embarga, has abonado y regado esa semilla. Como semilla que es, no necesita nada más; sobre todo, ninguna interferencia; solo la creencia de que germinará.
“Amad al arte por sí y entonces todo lo demás se os dará por añadidura.” (Oscar Wilde).
El arte que imagina realidades, crea realidades.
“Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.
El arte es el lenguaje poderoso para embargar y compartir emociones.
“Los ideales que han iluminado mi camino y una y otra vez me han infundido valores para enfrentarme a la vida con ánimo han sido la bondad, la belleza y la verdad.” (Albert Einstein).
El arte que nace fundamentado en ideales elevados es transformador hacia la verdad, la bondad y la belleza de los ideales con los que empatiza.
“El arte es sobre todo un estado del alma.” (Marc Chagall).
El arte habla desde el alma, para el alma. El arte pone en comunión el deseo creador de quienes lo comparten.
“El arte es la expresión de los más profundos sentimientos.” (Albert Einstein).
Cuando la imaginación te lleva a sentimientos que nacen del alma, sustentados en verdad, bondad y belleza, el diálogo creador del mensaje artístico se convierte en semilla eterna de cambio.
¡Cambia el mundo, crea arte, mensajes poderosos! Imagina.
-   Ernesto Oñate


Trascender
Trascender: es estar o ir más allá de algo.
Ya hemos experimentado, como sociedad y como individuos, la idolatría de líderes luchadores.
Con independencia de los fines que nos hayan motivado a la lucha y de lo loables que sean las causas contra las que hemos luchado, el rol de nuestra actitud ha sido el mismo rol de lo que deseamos cambiar, la lucha.
Con independencia de los valores que nos hayan motivado a la lucha, verdaderamente no hemos actuado de forma diferente a como lo hace contra lo que hemos luchado.
Ahora es tiempo de trascender. Ya no necesitamos a líderes luchadores. Ya no necesitamos líderes, ningunos. Convertirnos en nuestros propios líderes es el camino a recorrer ahora y trascender del rol de luchador al rol de cuidador.
No nos ha valido confiar en líderes en quienes hemos depositado las responsabilidades. Y no es que ellos nos hayan fallado, es que nosotros hemos experimentado una realidad que no ha servido para la consecución de nuestros fines.
Yo soy el responsable de mi realidad, tú eres el responsable de tu realidad.
Hay un camino amplio por explorar: el auto liderazgo, el ideal de cuidador, la voluntad de trascender al miedo, la voluntad de sumar armonías.
Hay unos valores que debemos convertir en atributos de nuestras acciones (los mismos que son propios del resto de la Naturaleza, del resto del Universo): verdad, bondad y belleza.
Ahora, trascender es un cambio de paradigma personal.
Ahora, trascender es estar en la voluntad de ser nuestros propios líderes en cada acción, grande o pequeña (quizá sobre todo en las pequeñas), e ir, más allá de pedir protección, a ser cuidadores.
-   Ernesto Oñate


Procrastinar
Procrastinar, aplazar.
Podemos imaginar. Podemos construir el futuro; pero seamos conscientes, solo podemos hacerlo AHORA, ¡este es el tiempo de que disponemos!
Podemos recordar o desear, pero no podemos amar en el pasado, ni tampoco en el futuro. Podemos recordar el pasado, dejar que el miedo se meta en nuestras cabezas o amar ahora, construir ahora.
Cambiar la realidad, asumiendo un nuevo paradigma solo podemos hacerlo en el ahora, cambiando ahora los sentimientos de miedo por los del ideal que pretendemos, imaginando ahora su cumplimiento. La voluntad pertenece al ahora.
Procrastinar conduce al miedo.
Estar en armonía con la naturaleza, con el universo, es estar al ritmo del pulso del ahora.
La intuición pertenece al ahora. Amar pertenece al ahora.
-   Ernesto Oñate


El hombre Universal
 
De la conversación entre Tagore y Einstein, que  tuvo lugar en la tarde del 14 de Julio de 1930, me ha parecido muy interesante extraer esta breve parte del diálogo:
 
E.- No puedo demostrar que mi concepción es correcta, pero es mi religión.
 
T.- La belleza es el ideal de la perfecta armonía que existe en el Ser Universal; y la verdad, la comprensión perfecta de la mente Universal. Nosotros, en tanto que individuos, no accedemos a ella sino a través de nuestros propios errores y desatinos, a través de nuestras experiencias acumuladas, a través de nuestra conciencia iluminada; ¿Cómo, si no, conoceríamos la verdad?
 
E.- No puedo demostrar que la verdad científica deba concebirse como verdad válida independientemente de la humanidad, pero lo creo firmemente. Creo, por ejemplo, que el teorema de Pitágoras en geometría afirma algo que es aproximadamente verdad, independientemente de la existencia del hombre. (…)
 
T.- La verdad, que es una con el Ser Universal, debe ser esencialmente humana, si no, aquello que los individuos conciban como verdad no puede llamarse verdad, al menos en el caso de la verdad denominada científica y a la que solo puede accederse mediante un proceso de lógica, es decir, por medio de un órgano reflexivo que es exclusivamente humano. Según la filosofía hindú existe Bramma, la Verdad Absoluta, que no puede concebirse por la mente individual aislada, ni descrita en palabras, y solo es concebible mediante la absoluta integración del individuo en su infinitud. Pero es una verdad que no puede asumir la ciencia. La naturaleza de la verdad que estamos discutiendo es una apariencia –es decir, lo que aparece como Verdad a la mente humana y que, por tanto, es humano, se llama maya o ilusión.
(…)
 
Y, a continuación, estas conclusiones:
 
E.- ¡Entonces, yo soy más religioso que usted!
 
T.- Mi religión es la reconciliación del Hombre Suprapersonal, el espíritu humano Universal y mi propio ser individual.
(…)
 
Parece que la ciencia, en una visión del mundo como realidad independiente del factor humano, está llegando a los propios límites de su tesis. Parece que, esos límites, encierran la apariencia de que el mundo es una realidad independiente del factor humano y, por tanto, traspasando los límites de esa apariencia, que esta realidad lógica solo es una parte de una realidad más amplia: el mundo como realidad dependiente de la Humanidad, de una conciencia participativa de la Humanidad, la conciencia del hombre Universal.
 
En esa realidad,  que traspasa los límites de la lógica, radica el poder del arte para transformar conciencias, mediante algo que se nos escapa desde nuestras capacidades particulares enmarcadas en los razonamientos, en la lógica, de las verdades circunscritas a lo que podemos percibir a través de nuestros sentidos: la impronta de cada una de nuestras conciencias particulares en la conciencia participativa de la Humanidad. Esta impronta es más que (o además de) el efecto mariposa de la comunicación consciente: es  un conocimiento directo, e inconsciente, que se nos hace consciente de forma intuitiva, moldeando nuestras creencias, nuestros paradigmas y nuestras conductas, al final.
 
El arte nos embarga, sacude nuestra conciencia y nos inspira a deseos de elevar nuestra propia conciencia; que participa en la conciencia de la Humanidad.

¿Intuyes la grandeza del arte?
-   Ernesto Oñate


Todas somos una ahora
 
Somos conscientes de nuestra individualidad, reconocemos nuestro propio cuerpo, muestra mente, nuestros pensamientos y nuestra libertad de acción. Esto nos lleva a interpretarnos, conceptualizarnos, como seres inmersos en una realidad pero separados de ella.
 
Conceptualizamos el yo, el tú y el él separados e independientes. Y observamos nuestros anhelos y miedos como propios e independientes de las realidades de los demás. Esto nos lleva a conceptualizar nuestra conciencia también separada e independiente de lo demás. Ser conscientes de nuestra mente, de nuestros pensamientos y de nuestra libertad de acción, nos hace sentirnos en una individualidad absoluta. Ser conscientes de nuestra consciencia nos hace creer en una conciencia propia, separada e independiente.
 
Vivimos en la creencia de que el truco que nuestros sentidos nos hacen ver, creer, es la verdad, una  irrefutable realidad sin más que añadir.
 
Arte, un mensaje a la Humanidad
 
En este sentido interpreto a Dino Formaggio: “Arte es todo aquello que los hombres llaman arte”, considerando el arte como vehículo de emociones, como toda expresión emocionante, viva.
 
En la sociedad, nos une valores, creencias, líderes,… anhelos y miedos.
 
Vivimos en sociedad, no solo para satisfacer las necesidades derivadas de los anhelos y los miedos, sino fundamentalmente, porque lo que conceptualizamos como Humanidad es, además del conjunto de todos los seres humanos, una unidad de conciencia.
 
No somos conscientes a esa conciencia hasta que comprendemos que esa realidad comprendida en el marco de nuestros cinco sentidos es un truco, un engaño que nos lleva a confundir, equivocar, causas y efectos.
 
Percibimos los avatares y como consecuencia refleja se nos despiertan sentimientos de forma involuntaria…, el truco ha dado resultado, ha hecho efecto. Bajo este hipnotismo, desprovistos de voluntad en un acto reflejo, nos sumimos en sentimientos que sí son creativos, que sí son causa y no consecuencia.
 
Estar fuera del truco de los sentidos supone estar en la voluntad de ser conductores de nuestros sentimientos y saber que nuestros sentimientos son creadores de realidad.
 
A continuación comprendemos y experimentamos ser creadores a través de nuestros sentimientos y descubrimos el gran poder de la conciencia de la Humanidad, de lo que Rabindranath Tagore llama “el hombre Universal”; descubrimos que como olas de un gran océano, formamos parte de una conciencia humana común.
 
Picasso explica: “Para mí no hay en el arte ni pasado ni futuro. Si una obra de arte no puede vivir siempre en el presente no se la debe tomar en consideración.” Vivir siempre en el presente significa su destino, vigencia y valor, por y para la humanidad.
 
El arte es, principalmente, expresión para el hombre Universal, lenguajes que conforman mensajes para la conciencia de la Humanidad. Lenguajes que surgen de la imaginación del artista, a través de la intuición de su conciencia y la inspiración de la conciencia Universal. Qualia que no tienen nombre.
 
Más adelante nos hacemos conscientes la magia de la conciencia Universal.
-   Ernesto Oñate


Gratitud a mí mismo
 
“La sonrisa es el principio del amor.” (La Madre Teresa de Calcuta).
 
Ayer aprendí que lo más fácil es equivocarse y la mayor dificultad es el miedo.
 
Hoy sé que la primera necesidad es comunicarse, el sentimiento más deseable es la paz interior, la mayor felicidad es ser útil, la fuerza está en la fe en los propios logros, que el propósito de cada uno en la vida es lo que se hace por amor y esto último es lo que mueve el mundo.
 
Hoy sé que mi conciencia es un diamante que solo puedo pulir yo. Hoy sé que la conciencia de la Humanidad es un gran diamante que brillará con transparencia conforme cada uno pulamos nuestro propio diamante.
 
Cada noche me doy las gracias a mí mismo por tener esto presente, cada vez, un  poco más, y sobre todo, en las pequeñas cosas.
-   Ernesto Oñate


Consciencia en la dimensión de la escala
 
“El amor no puede permanecer en sí mismo, no tiene sentido; el amor tiene que ponerse en acción.” (La Madre Teresa de Calcuta).
 
Somos conscientes del yo y del tú en una escala humana en la que concebimos el mundo que nos rodea con tres dimensiones: anchura, profundidad y altura; y también somos conscientes del presente, concibiendo el tiempo como una cuarta dimensión.
 
Soy consciente de ser una persona, que experimento el mundo que me rodea y puedo comunicarme con otras personas e incluso con otros seres vivos. En esta escala humana concibo mi cuerpo y mi mente, puesto que pienso. En esta escala experimento emociones y sentimientos, que puedo comunicar a otras personas.
 
En una escala inferior están mis órganos, que incluyen mis cinco sentidos. Puedo ver, oler, tocar, etc., que me permiten percibir el mundo exterior.
 
En una escala inferior están mis células que se renuevan. En esta soy consciente de sensaciones como el bienestar, el placer, el dolor, etc.
 
En otras escalas inferiores están los átomos, las partículas sub atómicas y energía o energías. Soy consciente del calor y del frio.
 
¿Y por encima de la escala humana? La Humanidad. En la escala humana compartimos información sobre nuestras percepciones, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, etc., qualia. La resonancia cuálica es una información de la que no somos conscientes, que compartimos y de la cual podemos deducir experiencias, como pensamientos, actos y conductas, coincidentes a las que les solemos dar causalidad en la casualidad.
 
Sin embargo, el arte es, también, comunicación para la conciencia de la Humanidad. Una conciencia imperceptible desde la consciencia dominada por el ego.
 
Cuando el arte, el mensaje artístico, no nace del ego para luchar contra el mundo o contra otros egos, cuando se torna en cuidador, cuando se desprende de los atributos contestatarios y queda solo en los de bondad, verdad y belleza trasciende de lo humano a la escala de la Humanidad.
-   Ernesto Oñate


Qualia desde el silencio
 
“Los árboles, las flores, las plantas,… crecen en silencio. Las estrellas, el sol, la luna,… se mueven en silencio. El silencio nos da una nueva perspectiva.” (La Madre Teresa de Calcuta).
 
El silencio es la morada del amor.
 
Todo, en la escala más profunda, está constituido de amor, es amor.
 
En el silencio, cuando el ego permanece callado, la verdad aflora, la bondad gobierna y la belleza anima la vida.
 
En el silencio, cuando el ego desaparece, sé que lo tengo todo porque lo doy todo.
 
En el silencio, cuando el ego no está, no hay oponentes, todo son espejos en los que mirarme.
 
En el silencio, cuando el ego deja de elucubrar, surgen los milagros. Milagro es toda idea que surge del amor.
 
En el silencio, cuando el ego permanece quieto, la mente puede moverse con libertad y la imaginación realiza milagros.
 
El conocimiento se encuentra en el silencio, la libertad se encuentra en el silencio y el poder se encuentra en el silencio. Y en el silencio solo existe el ahora.
 
La esencia de esa comunicación, a la que llamamos arte, reside no en la materia, ni en las formas, ni en los colores, sino en las relaciones entre las materias, entre las formas, entre los colores, reside en los contrastes y armonías que resultan al ponerlos en relación y darles significado como signos o símbolos, tan abstractos como la música o formas figurativas explícitas o con cualquier grado de abstracción. Son relaciones que suceden en un vacío explicativo que está en un nivel diferente a la percepción sensorial. Sucede ajeno al recuerdo, al pasado y al futuro; pertenece únicamente al ahora, al estar presente en el ahora. Qualia desde el silencio.
 
Vassily Kandinsky dice:El arte es comunicar y armonizar con el alma humana mediante el uso correcto de colores y/o formas”.
 
El arte es comunicar con relaciones armónicas (constituidas de amor) que surgen en el silencio, para ser experiencias subjetivas desde el silencio.

-   Ernesto Oñate


El silencio, origen del amor
 
El silencio es el amor quieto, sin forma ni movimiento, es el origen.
 
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. (Génesis 1:1-2).
 
… es un don concedido por el Altísimo en el que la criatura es arrebatada por la plenitud del conocimiento y no queda nada en su entendimiento. Y esta Alma, que se ha convertido en nada, lo tiene todo y por ello no tiene nada, lo quiere todo y no quiere nada, lo sabe todo y no sabe nada. (El espejo de las almas simples, Margarita Perote).
 
El cuerpo es tan solo vacío, el vacío no es más que el cuerpo. El cuerpo está vacío, y el vacío es el cuerpo. Los otros cuatro aspectos de la existencia humana: sentidos, pensamientos, voluntad y conciencia, también están vacíos y el vacío los contiene. (El Sutra del Corazón, Avalokitésvara).
 
Con relación a Él no hay antes, ni después; ni alto ni bajo; ni cerca, ni lejos, ni cómo, ni qué, ni donde, ni estado, ni sucesión de instantes, ni tiempo, ni espacio, ni ser. Él es tal como es. Él es el Único sin necesidad de la Unidad. Él es lo singular sin necesidad de la Singularidad. Él no está compuesto de nombre, ni de denominado, porque Él es el nombre y el denominado. No hay nombre salvo Él. No hay denominado salvo Él. Por ello se dice que Él es el nombre y el denominado. Él es el Primero sin anterioridad. Él es el Último sin posterioridad. Él es Evidente sin exterioridad. Él es Oculto sin interioridad. Porque no hay anterior, ni posterior; no hay exterior, ni interior, sino Él. (Tratado de la unidad, Muhyi-d-din Ibn 'Arabî).
 
El amor subyace en la materia y en la energía, que son amor en movimiento.
 
El silencio, que no es nada, lo es todo al moverse, se hace amor. Todo está hecho de amor y todo tiene origen en el silencio.
 
El movimiento, SER, convierte el silencio en AMOR, que es todo lo que ES.
 
El silencio es el nivel más profundo en la dimensión de las escalas, es la escala más profunda, la escala en el infinito escalar. A continuación todas las escalas son AMOR. Las energías, las materias, los pensamientos, las ideas y las percepciones, están constituidas de amor y todo ES amor desde el silencio.
 
Nada ES que no SEA AMOR. Desde el silencio todo se crea al ponerse en movimiento el amor, consciencia imaginada o imaginación consciente, el silencio que deja de ser silencio para SER AMOR en infinitas expresiones de percepción subjetiva, qualia.
 
Todas las experiencias subjetivas (percepciones, cogniciones y hechos mentales) son qualia. (Tú eres el Universo, Deepak Chopra y Menas Kafatos).
 
Qualia son todas las posibilidades de realidad consciente, imaginada, en que se manifiesta el AMOR.
 
La imaginación es movimiento con origen en el SILENCIO. Al moverse ES AMOR, expresión imaginada.
 
La imaginación es el movimiento que lo crea todo. Todo ES creado con el movimiento de la imaginación, amor que conscientemente percibimos en infinidad de posibilidades de qualia subjetivos.
 
La imaginación consciente se sumerge en el infinito escalar para transformar el silencio en amor, la idea transformadora del mundo que percibimos. La creatividad es la capacidad de imaginar, la capacidad de sumergirse hasta el SILENCIO.
 
El SILENCIO no está dentro de nosotros ni fuera. El dentro y el fuera son qualia. Todo lo que conceptualizamos: el SILENCIO, el AMOR, SER, el espacio, el tiempo, la dimensión escalar, el yo, el tú, la consciencia, las materias, las energías, percepciones, cogniciones y todos los hechos mentales, incluidas la mente y la imaginación, son qualia. Y todos los  qualia se constituyen de una sola cualidad, el AMOR, el movimiento que la imaginación provoca en el SILENCIO.
 
Consciencia:
Es el acto psíquico por el que un sujeto se percibe a sí mismo en el mundo.
Es la capacidad del ser humano de reconocer la realidad circundante y de relacionarse con ella.
Es el conocimiento inmediato o espontáneo que el sujeto tiene de sí mismo, de sus actos y reflexiones.
Es el conocimiento reflexivo de las cosas percibidas.

Conciencia:
Es la actividad mental del propio sujeto que permite sentirse presente en el mundo y en la realidad.
Es el conocimiento de la realidad que permite a la persona enjuiciar moralmente la realidad y los actos, especialmente los propios.
 
La CONCIENCIA es TODO lo imaginado. Mi conciencia y tu conciencia son parte de la CONCIENCIA universal, que no ocupan espacio ni tienen límites en ninguna dimensión. Por tanto, la imaginación crea la CONCIENCIA.
 
TODO lo imaginado es la realidad que conocemos y la hemos imaginado tangible, visible y medible. Nuestros cinco sentidos se han adaptado a la CONCIENCIA, es decir, a lo imaginado. Nuestra mente también se adapta a nuestra imaginación y, por tanto, percibimos y somos conscientes de la realidad contenida en la CONCIENCIA de la humanidad. Las creencias y los paradigmas contenidos en la CONCIENCIA forjan la realidad que experimentamos cada día.
 
Cada individuo es consciente de su propia realidad, contenida en su propia conciencia. Por tanto, la realidad que cada individuo experimenta es el reflejo del espejo de su propia conciencia.
 
El AMOR tiene tres cualidades fundamentales para la imaginación subjetiva, para el resto de qualia, para la CONCIENCIA universal: la verdad, la bondad y la belleza.
 
La imaginación es causa de la CONCIENCIA y la CONCIENCIA es consecuencia de la imaginación.
 
La CONCIENCIA es causa de la realidad compartida, tangible, visible y medible, y la realidad es consecuencia de la CONCIENCIA. Es una realidad, que experimentamos, con origen en la imaginación.
 
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. (Génesis 1:26-28).
 
Cada individuo, consciente de su realidad, es una experiencia de la CONCIENCIA, la realidad común, en la cual intervenimos como individuos. Con libre albedrío para imaginar, experimentamos la verdad, la bondad, la belleza y cada uno de sus opuestos, incluidas la falta de amor, las carencias y el miedo.
 
La imaginación es transformadora de la CONCIENCIA. Nuestra propia imaginación es transformadora de nuestra propia conciencia, que, sin límites, forma parte de la conciencia universal. La realidad que experimentamos es consecuencia de nuestras creencias y de nuestros paradigmas, como individuos y como humanidad.
 
Lo que imaginamos, los paradigmas que nos forjamos, modifican nuestros sentimientos. También reaccionamos, con reflejos automáticos, con sentimientos influidos por nuestras percepciones. Y todos estos sentimientos nos conducen a ser lo que sentimos. Nuestros sentimientos, tanto los que provienen de nuestra imaginación como los provenientes de nuestras percepciones, forjan creencias y paradigmas en nuestra conciencia personal como en la conciencia de la humanidad, de la que formamos parte sin límites ni discontinuidad.
 
El fuego, la rueda, la imprenta, la máquina de vapor, la electricidad, la fotografía, la aviación, la Teoría de la Relatividad de Einstein, las múltiples experiencias artísticas del s.XX, hasta llegar internet y todo lo post internet, han ido, sucesivamente, modificando la CONCIENCIA y cambiando el mundo, la realidad, nuestra percepción de la verdad.
 
Los medios de comunicación modifican la realidad, o la mantienen, con la subjetividad de sus noticias, sustentada en su gran poder de comunicación, por su alcance, credibilidad e inmediatez.
 
La literatura, el cine, las series televisivas y la ficción en general, que son arte, intervienen en nuestra imaginación, en nuestras emociones y en nuestros sentimientos. Son sin duda el mayor poder transformador de la realidad.
 
Cuando el artista, creador, conoce esto sabe cuál es su responsabilidad.
 
No mires las fronteras…
La hierba que crece a ambos lados las cubrirá.
Desaparecerán, como desaparece todo lo que no se mira.
¡Mira!, mira la hierba que crece…

-   Ernesto Oñate


El observador de la realidad mutable
 
La teoría cuántica sostiene que el observador de un hecho influye en la manera en que ese hecho es percibido. La física cuántica afirma que las partículas elementales existen a partir de ser observadas. Afirma que, a escala subatómica, en cada experimento sólo podemos captar alguna información del electrón y otras partículas, referente a sus posiciones, movimientos, etc., pero no podemos conocer su esencia; que en cuanto la miras, inevitablemente, se perturba y altera. Concluye que, a esa escala, la realidad es un concepto sutil, que observarla la condiciona, que existe cuando se mira, se crea; es decir, la existencia de la partícula la propicia el observador, por el acto de observar, transformando la realidad.
 
La materia es realidad mutable.
 
El universo es una realidad mutable.
 
La consciencia es la experiencia  de observar la mutabilidad del universo desde una experiencia de mutabilidad.
 
La esencia de la materia la define su forma, es decir, el espacio que ocupa. El concepto de espacio lleva consigo el concepto de desplazamiento y la magnitud de tiempo, que se extrae del concepto de la velocidad de desplazamiento. Por tanto, no hay espacio ni tiempo sin materia; el espacio y el tiempo son consecuencia de la realidad de la materia.
 
La vida, la vitalidad, la observamos unida a la materia pero no es consecuencia de ningún tipo de materia; no surge de ningún tipo de materia.
 
La vida, la vitalidad, es origen de la materia. La vida crea vida y por tanto crea materia, que va unida a la vida.
 
El observador, desde una experiencia de consciencia subjetiva crea la realidad, su experiencia subjetiva, desde su imaginación, desde una imaginación voluntaria o desde una imaginación involuntaria esclava de sus sentimientos.
 
El observador es anterior a la realidad percibida, es anterior a la experiencia consciente, es anterior a la observación. El observador es el que imagina, es el que propicia la realidad subjetiva, es el creador. El observador es independiente de la materia y, por tanto, del espacio y del tiempo. El observador ES, en un eterno ahora e infinito.
 
SER es la experiencia sutil, una fluctuación, del todo, en la nada.
 
La vida es una experiencia del observador, una consciencia independiente del espacio, y de la forma, no ocupa espacio, pero dependiente del tiempo.
 
El mundo es un entramado de consciencias, de innumerables realidades con infinitos grados de vitalidad, donde el observador, inmerso en las dimensiones espacio-tiempo experimenta desde su imaginación, en consciencias separadas.
 
El artista, cada artista, la experiencia artística, es una consciencia para experimentar la imaginación, el origen de todo, el poder de crear; que es un poder que va más allá de la materialidad de la obra artística; es transmisor de pensamiento. El artista es creador de mensajes transformadores, cargados de imaginación.
 
“Cada pensamiento tiene sus consecuencias. Y cada experiencia tiene tras de sí un pensamiento que la provoca. Los pensamientos son cosas, y todas las cosas que a uno le pasan en la vida van precedidas de un pensamiento.” (Los pensamientos son cosas, Ernest Holmes).
 
“Todo lugar que pise la planta de vuestro pie será vuestro.” (Deuteronomio 11:24).
 
El observador, cuando sabe que es el observador, cuando se sabe liberado de las emociones y los sentimientos que secuestran la voluntad, está presente y puede vivir de delante hacia atrás: imagina su deseo y sabe que al imaginarlo ya es, ya está creado, se ve y se siente en lo deseado; para él ese es el presente; a continuación vive la experiencia de cómo se hizo realidad el deseo y, con plena seguridad, se dedica a observar cada uno de los acontecimientos, de las casualidades, de las sincronías, de los milagros, que obran, que suceden, que materializan, el deseo imaginado.
 
Cuando compras un billete de tren y subes al tren ya no tienes nada que hacer, ya nada ha de preocuparte para recorrer el trayecto; eres un observador que ves por la ventanilla pasar el paisaje, que observa las distintas estaciones por donde pasa y a los demás pasajeros que suben y bajan en esas estaciones; sabes cuál es tu estación de destino y que después de todas las vivencias del trayecto estás en tu destino.
 
El artista, durante la ejecución de la obra se conmueve con cada idea inspirada que va transformando la obra, sabiendo que esas ideas quedan contenidas en la obra para emocionar a cada espectador sensibilizado con el tema que trata.
 
La espiritualidad consiste en observar como los acontecimientos fluyen hasta que se materializan los deseos imaginados.
 
La espiritualidad del artista consiste en el deleite en el flujo creativo, observando como la obra se materializa al dictado de la inspiración, imaginando sin más guion que la intuición.

-   Ernesto Oñate


El propósito
 
Cada célula de nuestro organismo nace, y vive, con un propósito particular, desarrollar una función concreta en un órgano y, a la vez, ser parte de un cuerpo sano, que crece y se desarrolla.
 
Este es el propósito de la vida.
 
Propósito:
Es el ánimo o intención de hacer o de no hacer algo.
Es el objetivo que se pretende conseguir.
 
El propósito es eso que gusta hacer, eso para lo que no cuenta el tiempo ni el esfuerzo, que divierte y anima a dedicar los pensamientos en todo momento.
 
El propósito es eso a lo que la intuición empuja, eso por lo que no hay miedo porque llena de amor, eso que, cuando se está haciendo, entusiasma y uno se siente inspirado. Es eso para lo que llega la inspiración en cualquier momento.
 
Cualquier célula de nuestro cuerpo no desarrolla su función porque sea su obligación, simplemente, es su propósito.
 
Estaremos equivocados si confundimos el significado, el valor, el alcance y la verdad del propósito con derechos y deberes. Sí, tenemos un propósito que es personal y otro que es con nuestro entorno, con nuestra sociedad, con la humanidad y con el planeta en su conjunto.
 
Convertirse en el propio líder consiste en liderar los propósitos propios, con libertad para saber que todo lo que dicta el alma son propósitos propios. Encontrar tu propósito no consiste en responder a un planteamiento de que hacer para ganar más dinero para hacer lo que te gusta; consiste en hacer eso que te pide tu alma.
 
Colaborar y cuidar no son obligaciones, son propósitos del alma. El sentido de pertenencia a un entorno y a una sociedad no debería de ser causa de lucha, desde el ego, desde el miedo, para exigir derechos. Este es un enfoque equivocado, desde un arquetipo del ego, cuando no se ve el verdadero propósito. El observador debe elegir a cada momento entre el arquetipo de luchador, del ego y del miedo, y el arquetipo de cuidador, que también es de creador, de su propósito, que es lo que lo llena de amor.
 
El artista que es comunicador de los dictados de los sentimientos del ego, que en definitiva son dictados del miedo, vive con un propósito equivocado. No atiende a su alma, a la CONCIENCIA, si de su obra no emana amor, como de un volcán.
 
El propósito del artista, desde la bondad, la verdad y la belleza, debe ser observar y crear para comunicar, viviendo en constante comunicación con su alma, con la CONCIENCIA.
 
Mi propósito y tu propósito es el propósito de la CONCIENCIA.
 
Si te emociona el recuerdo, el amor, de algo que hacías, vuelve a hacerlo. Ahora lo transformarás en arte.
-   Ernesto Oñate


Lo que el alma sabe
 
Amor:
Es el sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
Es el sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
Es el sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
Es el esmero con que se trabaja una obra deleitándose en ella,
 
All you need is love, canción de The Beatles.
“Todo lo que sabemos del amor es que el amor es todo lo que hay”, Emily Dickinson.
 
 
Amor es eso que sientes cuando nace tu hijo o tu hija y que durará más allá de cuando tus hijos se despidan de ti.
Amor es eso que hace florecer los cerezos, que convierte la flor en cereza, que madura la cereza y que la hace caer para volver a ser amor.
 
 
Amor es eso que mantiene a las estrellas, a los planetas y a sus satélites en equilibrio.
Amor es eso que hace realidad un planeta como este nuestro.
Amor es eso que hace posible la vida del Cyprinodon diabolis.
 
 
Amor es eso que imaginó Einstein, sobre lo que cabalgan los fotones.
Amor es eso que subyace en las partículas subatómicas, eso que se presenta como onda o partícula según la expectativa del observador.
 
 
Amor es eso que el deseo de volar haga posible que un aeroplano de hierro pueda volar.
Amor es eso que hace realidad todo lo que crees posible.
Amor es eso que hace realidad lo que amas o temes por el hecho de sentirlo.
Amor es eso que hace realidad todo lo que imaginas al convertirlo en sentimiento.
 
 
Amor es la luz y la oscuridad.
Amor es cada sentimiento, cada realidad, cada experiencia y sus opuestos.
 
 
Amor es eso que estás imaginando, al leer esta conversación, en cada línea con puntos suspensivos, pues, todo esto, tu alma lo sabe.
 
Amor es eso que el artista proyecta en su obra, que transmite y contagia al observador, dotándola de un potencial de realidad que se multiplica, cuando la obra contiene el atributo de la fascinación. Esta es la responsabilidad del artista: ser creador de realidad a través de sus obras.

-   Ernesto Oñate

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