Conversaciones 2 - Ernesto Oñate

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Al concepto CRISOL le he implementado el concepto NOW, como una característica de CRISOL:

NOW es una exploración para articular y casar los conceptos:
- armonía y aceptación.
- armonía e integración.
- diferencias y armonía.
- complejidad, riqueza y armonía.
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Parece que en la obra artística (trasmisora de sentimientos y/o experiencias) subyace una tensión de preponderancia entre forma y concepto, quedando en un plano obviado la función (en el sentido de su uso).
Para mí, los planos: formal, conceptual y funcional son suficientemente independientes como para necesitar cuestionar cuál ha de ser el relevante en pos del verdadero sentido del arte...
Arte Funcional - Ernesto Oñate
...¿acaso no hay una experiencia más próxima, por parte del receptor, a la emoción trasmitida por el artista, que cuando ésta se experimenta de forma activa?

Frente a la opción de pintar cuadros, construyo esculturas.
Frente a la opción formal bidimensional para poder colgarlos en una pared, la tridimensional para poder utilizarlas, como mesa…
Ernesto Oñate - Mesa MAKASSAR MYSTERY

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La mesa adquiere su verdadero estatus cuando está acompañada de una silla.
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Me parece que:
-El diseño es otra cosa.
-El arte como metáfora de la armonía espiritual que impulsó el Neoplasticismo, caló en el gusto estético de la sociedad de consumo del s. XX.
-Las teorías de este movimiento han ido desarrollándose y evolucionando en otras orientaciones artísticas como el Minimalismo.
-La creciente demanda y consumo de productos de este gusto estético ha propiciado el trabajo, previo a la producción, llamado “diseño”...
...el arte continúa siendo un “producto” para el espíritu.

Viaje a San Petersburgo
Mi viaje a San Petersburgo y mi visita al Hermitage están en el ADN de la semilla de las primeras obras del concepto CRISOL...
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aObras inspiradas en la diversidad de ciudades cosmopolitas como TORONTO...
CRISOL Ernesto Oñate
…en la diversidad cultural de los pueblos, regiones y países que conforman el continente europeo,
en la diversidad de estilos, tendencias, ismos y experiencias personales desarrolladas en el arte del s. XX,
en la rareza y riqueza de la maravilla de cada uno de los ecosistemas naturales de nuestro planeta
y en la enriquecedora visión de cada punto de vista de cada persona que participa en la evolución de este nuevo mundo global.
CRISOL que mezcla, combina y une lo ancestral y lo nuevo, en busca de nuevas emociones de felicidad.


Mi origen
Mi abuelo, Ernesto Oñate Sarabia, y mi padre, Pepe Oñate Peñalver, fueron sastres descendientes de sastres, ambos apasionados por el trabajo bien hecho, exquisito y elegante.
Durante mi niñez pasaba mucho tiempo jugando en la sastrería y realmente me gustaba ese ambiente de trabajo y de satisfacción por los resultados.
En mi Cehegín natal, un pueblo antiguo, de gente noble y amable, todo el mundo se conocía. Las calles, prolongaciones de las casas, eran lugares donde correr y jugar; siempre había una aventura esperándonos.
Mi paso por la Escuela de Arquitectura de Valencia fue el segundo periodo de mi vida que determinó quien soy: las inquietudes, las motivaciones y los deseos por los que hoy vivo y disfruto.
En mi primer año de universidad, tuve la suerte de tener de profesor a Ramón de Soto, escultor y para mí un maestro extraordinario, en la asignatura Análisis de Formas, que ese curso y en mi grupo desarrolló un programa experimental sobre diseño conceptual. El amor por el diseño me caló hasta lo más profundo de mis deseos.
En mis nueve años de estancia en Valencia compartía pisos con otros estudiantes de la UPV, de ingeniería, arquitectura y bellas artes. El tiempo de ocio lo dedicaba principalmente a tres actividades:
-dejar volar la imaginación delante de un papel en diseños que fluían sobre cualquier tema que ese momento me inspirase.
-mirar libros de la editorial Taschen principalmente, que los coleccionaba de forma casi adictiva, junto con lecturas como “Arte e Ilusión” de Gombrich o “Idea” de Panofsky.
-dar un paseo con destino el IVAM a sumergirme en cualquier nueva exposición. Repetía las visitas cada semana cuando se trataba del Constructivismo o del Neoplasticismo, aunque tampoco me privaba con las Vanguardias.
Comencé como interiorista y diseñador hace más de 30 años, me apasiona imaginar, diseñar y crear nuevas formas de utilizar espacios y los elementos que los componen. Siempre hay algo que mejorar en lo siguiente, que va a hacerlo más interesante, que aparece desde otro punto de vista y lo convierte en nuevo y diferente.
Casi nunca mis clientes se enteraban de lo que realmente les daba con mi trabajo, porque mis diseños siempre son más que diseño formal. Siempre son contenedores de ideas, de vivencias y de emociones.
Mientras escudriño la geometría previa al diseño, me fascina esperar esa idea que me llega y desata el entusiasmo de materializar mis creaciones. Y en otras ocasiones esa inspiración precede al momento de sentarme frente al trabajo y éste consiste en dar un orden geométrico y armónico a esa idea loca.
En Septiembre de 2014 mi forma de pensar dio un giro de 180 grados: había llegado el momento de trabajar para mí, Comencé esta etapa en la que ahora estoy inmerso plenamente, el arte funcional. Al que también llamo usable.
-Ernesto Oñate

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