Colección SPRING - Ernesto Oñate

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Colección SPRING

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Colección SPRING Estilo CRISOL®
Inspirada en la obra de Sandro Botticelli “La Primavera”.


"La Primavera", Sandro Botticelli (1481).
 
Para mí, el deseo de crear arte es la capacidad de realizar una vida plena. Y cada deseo particular de desarrollar una idea es una posibilidad esperando entrar en acción para ser expresada.

El PODER es eso que lo crea TODO, que se expresa como el DESEO y que se siente como una necesidad.
El deseo es el PODER buscando manifestarse, que se siente como una necesidad de acción.
Eso que provoca el deseo de crear, es la VIDA, es lo mismo que hace crecer a una planta, aparearse a los animales o buscar la leche materna al recién nacido, la VIDA en su expresión más amplia y completa. El deseo es la VIDA buscando expresarse.

La necesidad (DESEO) de crear más, de nuevas expresiones, es la necesidad (DESEO) de vivir más.

Obra de inspiración original

Mesa SPRING SPIRIT

Espíritu de primavera:
la nueva vida que se abre paso con esperanza
e ilusión renovadas.



Obras de evolución transversal
 
Con nuevos conceptos inspirados en “La Primavera” y en el resurgir de la vida…

“La emoción y fascinación de ver cada mañana que ha aparecido un nuevo brote de la semilla enterrada, que nuevos tallos se despliegan con ímpetu y promesa de mayor belleza, que se ha abierto una nueva flor que eclipsa el recuerdo de la belleza de las anteriores...”
 
…implementados en los conceptos de obras anteriores, se completa la Colección SPRING con cuatro mesas con detalles, constructivamente complejos, alegóricos al desarrollo de la vida.

Mesa SPRING HUG

Abrazo de primavera:
la energía de la primavera creando nueva vida.
Mesa SPRING INSPIRATION

Inspiración de primavera:
nacer, crecer…
Mesa SPRING HUG DALHIA

Dalia, abrazo de primavera:
armonía, simetría y belleza perfecta.
Mesa SPRING CONFUSION

Confusión de primavera:
el orden implícito y oculto que renueva la vida.
  Conversaciones

¿Deprime la función de uso la aspiración a obra de arte?
Parece que en la obra artística (trasmisora de sentimientos y/o experiencias) subyace una tensión de preponderancia entre forma y concepto, quedando en un plano obviado la función (en el sentido de su uso).
Para mí, los planos: formal, conceptual y funcional son suficientemente independientes como para necesitar cuestionar cuál ha de ser el relevante en pos del verdadero sentido del arte.
Claro está que lo funcional sin un plano elevado de la forma y sin una base conceptual que le dé sentido no alcanza el estatus de arte.
Parece, también, que las funciones estética y comunicativa relegan el uso poco más allá de lo meramente contemplativo, como si cualquier otro uso desvirtuase la calidad.
Para mí, cuando la idea abarca en su origen una función de uso, es cuando el deseo creador más impregna de amor a la intención de crear.
Claro está que la intención de crear (que conlleva el aspecto formal) no alcanza por sí sola la calidad de obra de arte. El diseño es otra cosa.
Concluyo en la idea de que el nivel funcional (en el sentido de uso) puede colocar a la intención de crear en una dirección en la que la inspiración se empapa de esa energía necesaria para alcanzar el nivel de obra artística.
No hay respuesta válida si ésta no da lugar a otra pregunta: ¿acaso no hay una experiencia más próxima, por parte del receptor, a la emoción trasmitida por el artista, que cuando ésta se experimenta de forma activa?
- Ernesto Oñate

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